La candidata presidencial Rixi Moncada realiza histórica visita en Las Cabañas

29 de octubre de 2025

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“Nos quieren ver como esclavos, creen que les pertenecemos, porque nos dan un empleo piensan que son dueños de nosotros”.

San Pedro Sula, 29 de octubre – La candidata presidencial Rixi Moncada visitó esta noche el populoso Barrio Las Cabañas de la capital industrial donde fue recibida con emoción y alegría por militantes del partido LIBRE y simpatizantes a su causa.

En esta ocasión la candidata condenó la oprobiosa corrupción que se encuentra en el Consejo Nacional Electoral (CNE), específicamente en la figura de la consejera Cossette López-Osorio, quien ha sido encontrada conspirando en contra del orden democrático junto al diputado nacionalista Tomás Zambrano y un miembro incógnito de las Fuerzas Armadas.

“Quiero que todos estemos atentos, porque esta es una reunión histórica. Vale la pena hacer un repaso frente a la podredumbre de la cúpula del fraude, que actuó de la misma manera en que armó el golpe de Estado: violando las leyes, violando la Constitución y atropellando al pueblo hondureño. Tenían armado su fraude, y los audios que hoy se escuchan revelan la bajeza, la desesperanza, y cómo se traicionó aquella ilusión con la que se fundó el Consejo Nacional Electoral, una institución que en 2021 le dio al pueblo una elección limpia, transparente y democrática”, aseveró.

Asimismo, constató lo siguiente: “Hoy ese Consejo ha sido convertido en un cuchitril, en una bajeza del bipartidismo, pero este pueblo en resistencia lo va a rescatar. Los audios reflejan su práctica consuetudinaria desde el golpe de Estado. Especialmente, nos dan la razón: en 2013 falsificaron tres mil urnas, nos robaron la victoria presidencial, y aun así resistimos. También resistimos en 2017”.

Debemos recordar que el artículo 555 de la Constitución de la República de Honduras consta lo siguiente:

ARTÍCULO 555.- TRAICIÓN A LA PATRIA. El hondureño que ejecuta actos que tiendan directamente a menoscabar la integridad territorial de la república, someterla total o parcialmente al dominio extranjero, comprometer su soberanía o atentar contra la unidad del Estado, así como quien realiza cualquiera de los actos tipificados en la Constitución de la República como traición a la patria, deben ser castigados con las penas de prisión de quince (15) a veinte (20) años e inhabilitación absoluta por el doble de tiempo que dure la pena de prisión.

“Quieren detenerme: los grupos de poder, la oligarquía, la cúpula del Partido Nacional y del Partido Liberal; quieren detenerme los banqueros y el poder económico de Honduras, porque no los represento.

Moncada dejó claro que los ataques constantes que recibe de los poderes fácticos se deben a que no tiene ningún interés en representar los negocios ni los privilegios de las 10 familias y 25 grupos económicos que controlan gran parte de la economía hondureña y ejercen influencia sobre un amplio sector de las bancadas de oposición política.

Ellos ya conocen las encuestas: saben que en los 18 departamentos del país esta india, profesora y abogada comprometida con su pueblo los va a derrotar. No necesito su dinero ni su corrupción; no quiero concesiones ni contratos del Estado. No tengo negocios con el Estado; lo único que quiero es la confianza de mi pueblo, que devolveré con obras, programas, proyectos y crecimiento económico. Mi propuesta los tiene aterrorizados porque va dirigida a las familias. No hay forma de detenerla.

Moncada cerró su discurso con un mensaje contundente: mientras su movimiento actúa pacíficamente y dentro de la ley, los poderes fácticos —militares, políticos y grupos económicos— continúan confabulados para mantener sus privilegios y el control de la riqueza nacional.

Recordó que esos sectores fueron responsables del saqueo del país mediante fideicomisos, concesiones y alianzas público-privadas, y advirtió que la resistencia no descansará hasta que todos los responsables de atentar contra la soberanía popular enfrenten la justicia. Con firmeza, afirmó que la juventud hondureña tiene la responsabilidad histórica de reconstruir la patria.